Por: Silverio Lebrón (CEO de Censo Turístico)
En las últimas décadas, el turismo ha sido uno de los pilares fundamentales de la economía de la República Dominicana, pero es innegable que en los años recientes ha alcanzado una dimensión sin precedentes. Bajo la gestión del ministro David Collado, el país no solo ha consolidado su liderazgo en el Caribe, sino que ha redefinido su posicionamiento como destino global competitivo, resiliente y en constante expansión.
Uno de los aspectos más destacables de esta etapa ha sido la agresiva y efectiva estrategia de promoción internacional. Collado ha apostado por una diplomacia turística activa, logrando acuerdos estratégicos con aerolíneas, turoperadores y nuevos mercados emisores. Este enfoque ha permitido abrir puertas en destinos que históricamente tenían una baja participación en el flujo de visitantes hacia el país, diversificando así la dependencia de mercados tradicionales como Estados Unidos y Europa.
Los resultados de esta visión son tangibles. Año tras año, la República Dominicana ha ido superando sus propias cifras récord de llegada de turistas. Mientras que en las primeras décadas del siglo XXI el país rondaba entre los 3 y 6 millones de visitantes anuales, en la actualidad se ha alcanzado y superado la barrera de los 10 millones de visitantes, incluyendo tanto turistas como cruceristas. Este crecimiento no es casualidad, sino el resultado de una gestión enfocada en datos, promoción efectiva y fortalecimiento de la conectividad aérea.
Si se compara con gestiones anteriores desde el año 2000, el ritmo de crecimiento durante la administración de Collado destaca por su aceleración sostenida. A diferencia de periodos donde el crecimiento era más lineal o dependiente de factores externos, en esta etapa se ha logrado una recuperación rápida tras crisis globales —como la pandemia— y un despegue que ha colocado al país en una posición privilegiada frente a otros destinos del Caribe.
Más allá de las cifras, el impacto en la economía dominicana es profundo. El turismo representa una de las principales fuentes de divisas, genera cientos de miles de empleos directos e indirectos y dinamiza sectores clave como la construcción, el transporte, la gastronomía y el comercio. Cada visitante que llega al país activa una cadena de valor que beneficia tanto a grandes inversionistas como a pequeños emprendedores.
Asimismo, la gestión de Collado ha puesto especial énfasis en fortalecer la marca país. La República Dominicana ha logrado posicionarse como un destino diverso, que va más allá del tradicional sol y playa, incorporando propuestas culturales, ecológicas, deportivas y de lujo. Esta evolución ha sido clave para atraer un turista de mayor gasto y prolongar la estadía promedio.
También es importante destacar el enfoque en la sostenibilidad y la mejora de la infraestructura turística. La recuperación de espacios públicos, el ordenamiento de destinos y la colaboración público-privada han sido elementos fundamentales para garantizar que el crecimiento del turismo sea sostenible en el tiempo.
En definitiva, el turismo dominicano vive uno de sus momentos más brillantes. La gestión de David Collado ha sabido capitalizar las oportunidades del contexto global, posicionando al país como un referente regional y un caso de éxito en materia de recuperación y crecimiento turístico. Con una visión clara, resultados medibles y una presencia activa en los principales escenarios internacionales, la República Dominicana continúa elevando su marca y reafirmando su lugar en el mapa turístico mundial.

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