El Clúster Turístico La Romana Bayahíbe (CTRB) planteó que el turismo deportivo debe asumirse como una política estratégica de Estado en República Dominicana, al considerarlo una herramienta clave para diversificar la oferta turística, elevar la competitividad del destino y reducir la estacionalidad del sector.
La propuesta fue presentada durante el Latam Trail Summit 2026, donde la directora ejecutiva del CTRB, Ana García-Sotoca, destacó que este segmento representa cerca del 10 % del gasto turístico global y mantiene proyecciones de crecimiento sostenido, consolidándose como una de las áreas de mayor dinamismo dentro de la industria.
De sol y playa a un modelo turístico más diversificado
García-Sotoca subrayó que el turismo deportivo no compite con el modelo tradicional dominicano, sino que lo complementa y fortalece.
“El turismo deportivo funciona cuando complementa lo que somos como destino. Somos playa, pero el deporte nos ayuda a evitar la estacionalidad, diversificar el producto y elevar el estándar de la experiencia turística”, afirmó.
En destinos como La Romana, esta estrategia ya se refleja en la consolidación de productos como el golf —donde el país se posiciona como referente en el Caribe— junto a actividades como buceo, ciclismo, running y experiencias de bienestar.
Una estrategia país con impacto económico directo
El impulso al turismo deportivo no solo responde a una visión de promoción, sino a una estrategia de desarrollo económico con alto potencial de retorno.
Según datos del sector, entre 250,000 y 300,000 golfistas visitan anualmente el país, generando ingresos superiores a los US$400 millones, lo que evidencia el impacto directo de este nicho en la economía nacional.
Además, eventos deportivos internacionales permiten aumentar la ocupación hotelera, dinamizar el comercio local y mejorar la visibilidad global del destino, posicionando a República Dominicana como sede de competencias de alto nivel.
El reto: articulación público-privada y visión de largo plazo
El principal desafío identificado por el CTRB no es la falta de recursos, sino la necesidad de una mayor coordinación entre el Estado, el sector privado y las comunidades.
“El crecimiento del turismo deportivo requiere reglas claras, inversión alineada y una promoción internacional coherente”, advirtió García-Sotoca, al enfatizar que el éxito del modelo depende de una planificación estructurada y sostenible.
En ese sentido, se anunció la intención de fortalecer alianzas institucionales con organizaciones como la Asociación Dominicana de Turismo Deportivo (Adoturd), con el objetivo de estructurar una oferta más robusta y competitiva.
Turismo deportivo: clave para el futuro del sector
La apuesta por el turismo deportivo forma parte de una tendencia global en la que los destinos buscan diversificar su propuesta más allá del sol y playa, integrando experiencias que generen mayor valor por visitante y extiendan la permanencia en el país.
Con esta visión, República Dominicana se posiciona en una etapa de transición hacia un modelo turístico más completo, resiliente y sostenible, donde el deporte se convierte en un eje estratégico para el crecimiento económico y la proyección internacional.

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